Es la especialidad dentro de la óptica que se ocupa del estudio, adaptación y seguimiento de las lentes de contacto.
Esta disciplina no solo se centra en el tipo de lente más adecuado según las necesidades visuales de cada paciente, sino también en la salud ocular y el confort al usar las lentes, realizando los exámenes necesarios para garantizar que el paciente pueda utilizar las lentes de contacto de manera segura y efectiva, minimizando el riesgo de infecciones o molestias.
La prueba de adaptación de lentes de contacto es fundamental para asegurar que el tipo de lente seleccionada se ajuste adecuadamente a las características de tus ojos. Aunque las lentes de contacto puedan parecer una solución fácil para corregir problemas de visión, no todas las personas tienen la misma anatomía ocular, y esto puede afectar la adaptación. Durante la prueba, se evalúan factores como la curvatura de la córnea, el tipo de lágrima, la salud de tus ojos y tus hábitos visuales, para determinar qué tipo de lente es la más adecuada para ti.
El uso de las mismas sin adaptación previa, puede causar incomodidad, visión borrosa, sequedad ocular e incluso lesiones en la superficie del ojo. Por lo tanto, realizar una correcta prueba de adaptación es crucial para evitar complicaciones y asegurar que las lentes de contacto brinden los resultados esperados.
Son las conocidas como descartables, suelen venir en cajas de 3 o 6 lentes, pueden corregir graduaciones básicas para miopía, hipermetropía, astigmatismo y hasta presbicia (estas últimas son lentes multifocales), o cosméticas para probar un nuevo color de ojos.
Son hechas a medida por lo que pueden corregir graduaciones desde básicas a altas para miopía, hipermetropía y astigmatismo. También pueden hacerse de color sean cosméticas o protésicas.
Son hechas a medida por lo que pueden corregir graduaciones desde básicas a altas para miopía, hipermetropía y astigmatismo. También se utilizan en casos de ectasias corneales como queratoconos.